INICO COLUMNAS Desde mi cancha ALFONSO MOLINA ALVEAR, ENORME FUTBOLISTA Y MEJOR SER HUMANO.
Desde mi cancha

Published on October 9th, 2013 | by admin

ALFONSO MOLINA ALVEAR, ENORME FUTBOLISTA Y MEJOR SER HUMANO.

Ayer recibí la triste noticia de la muerte repentina de mi primo y amigo Alfonso Molina Alvear. Cuando me la dijeron me resistí a creerla, así que le llamé a Rosa, su esposa, con la íntima esperanza de que no fuera cierto. Sin embargo, la voz llorosa de ella me confirmó el terrible suceso, desde el momento en que contestó la llamada.

Ponchito y yo somos primos y tuve el enorme privilegio de convivir bastante con él. Fuimos compañeros de trabajo durante casi nueve años y más tiempo socios en distintos equipos de futbol.

A mí siempre me mostró la mejor de sus facetas como ser humano. Era muy trabajador, inteligente, honesto, alegre, pícaro, divertido, amable, respetuoso, juguetón, solidario, eficiente y muchos adjetivos más que lo hicieron un ser humano extraordinario y un empleado de los más calificados.

Como futbolista es de los mejores que me tocó conocer, siempre estuvo en mi cuadro ideal. Además, fue un jugador muy longevo, mantuvo muchísimos años un nivel muy alto de competencia. Era sumamente habilidoso, resultaba muy complicado despojarlo del balón, incluso como compañero, te lo prestaba sólo cuando no le quedaba de otra. Por lo mismo, sus goles, generalmente, estaban dotados de gran belleza. Él y Martín conformaron una dupla letal, imparable, inolvidable.

Jugar con Alfonso era muy fácil, simplemente le dabas el balón y el resto lo hacía él. En términos generales siempre entregó buenas cuentas.

Los años le cobraron factura, como a todos, pero su clase futbolística mayúscula y su capacidad todavía imperante, lo impulsaron a continuar jugando, aunque en otra posición. Dejó el extremo derecho y se hizo líbero, donde también lució enormidades, pese a que nos pusiera a temblar cada vez que salía driblando desde el área chica, pocas veces se equivocó en sus nuevas funciones.

La vida fue difícil para Ponchito. Sufrió la muerte de su papá, de su hermano Alejandro, de su yerno, pero, sobre todo, la de Beto su hijo. Cuando ocurrió el deceso de éste, me dijo:

– Primo, yo estaba preparado para la muerte de mis papás, de mis hermanos y de mi esposa, pero que se te muera un hijo es lo peor que te puede ocurrir, contra ese dolor no hay remedio. Creo que tenía toda la razón, la muerte de un hijo debe ser una herida lacerante y punzante por el resto de la vida, aceptas pero no olvidas.

Le envío un abrazo cariñoso a mi tía Chela, a mis primas y primos, a Rosa, a Alfonso hijo, a Óscar Zuriel y un beso a Lucero. Espero que en el recuerdo de Alfonso prevalezcan sus actos positivos y que nunca lo olviden.

Estoy para servirles.

Por fortuna, tuve la suerte de verlo el 15 de septiembre, en la cancha de futbol de Zirándaro, dónde más. Le di un abrazo, sin imaginarme que era el último. De haber sabido lo que iba a ocurrir, le hubiera impedido que se fuera, lo habría retenido para que estuviera muchos años más con nosotros.

Ponchito murió como el futbolista excepcional que fue. No terminó su último partido, un infarto fulminante lo impidió. Lo sacaron de la cancha contra su voluntad, sé que quería continuar.

Ante la terrible noticia, mis mecanismos de defensa se activaron y me impulsan a creer que Alfonso no murió, simplemente que pidió su cambio y que se fue de avanzada a otra dimensión, a sentar las bases para formar un nuevo equipo con los que ya están allá y con los que vayan llegando.

Allá nos vemos primo.

Así se ven las cosas desde mi cancha, con profunda tristeza.

 


About the Author

is a fictional character in the animated television series The Simpsons. He is voiced by Harry Shearer and first appeared in the episode "Krusty Gets Busted". He is a grumpy, self-centered news anchor, hosts the Channel 6 news, as well as Smartline, a local current-affairs program.